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Dieta del huevo: ¿en qué consiste?

Artículo redactado por el equipo de CEMP

Validado por equipo docente

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Últimamente, la dieta del huevo ha captado la atención de muchas personas, especialmente de aquellas que buscan métodos rápidos para perder peso.

Así, esta dieta se ha popularizado por su simplicidad y los resultados que promete en cuanto a pérdida de peso. Pero ¿realmente es tan efectiva y saludable como se dice?

En este artículo, analizaremos en profundidad la dieta del huevo duro, desentrañando sus principios, beneficios, posibles riesgos y cómo se compara con otras dietas.

¿Qué es la dieta del huevo duro?

La dieta del huevo duro se basa en un consumo elevado de huevos duros como componente principal de las comidas diarias. Así, este régimen alimenticio propone incluir al menos cuatro huevos al día, acompañados de alimentos con menos calorías y carbohidratos, pero ricos en proteínas.

La idea es que, al centrar la dieta en el huevo y estos alimentos complementarios, se promueve una pérdida de peso que, según la experiencia de muchas personas que la han probado, puede resultar bastante eficaz.

De este modo, se complementa el huevo con alimentos sanos que ayudan a evitar el consumo de azúcar, sal excesiva y alimentos procesados.

¿Cuántos kilos se pueden perder con la dieta del huevo?

Arielle Chandler, autora del libro «The Boiled Egg Diet: The Easy, Fast Way to Weight Loss!» y principal divulgadora de esta dieta, sugiere que siguiendo este plan alimenticio es posible perder hasta 10 kilos en solo dos semanas.

Hay que tener en cuenta que esto no tiene por qué ser cierto, ya que puede variar según la persona, dependiendo de muchos otros factores sobre los que no se tiene pleno control, como serían:

  • El metabolismo basal.
  • El nivel de actividad física.
  • La adherencia al plan de la dieta.

Al igual que sucede en casi todas las dietas, el cómo se aplica es lo más importante.

Beneficios de esta dieta

De acuerdo con sus principales defensores, la dieta del huevo duro ofrece varios beneficios, entre los que destacan:

  • Simplicidad: los huevos son fáciles de cocinar, transportar y consumir en cualquier momento.
  • Alto contenido en proteínas: por tanto, ayuda a mantener la saciedad y a prevenir los antojos entre comidas.
  • Rico en nutrientes esenciales: aporta vitamina D, vitamina B12, hierro y zinc.
  • Limita carbohidratos refinados y azúcares: contribuye a una mejor regulación de los niveles de azúcar en sangre y a la pérdida de peso.
  • Efecto saciante: consumir huevos en el desayuno puede reducir el apetito durante el día, facilitando un menor consumo de calorías.
  • Bajo en calorías: un huevo aporta solo 75 calorías, favoreciendo así la pérdida de peso.
  • Contribuye a la salud visual y previene enfermedades, dada su riqueza en antioxidantes.

Inconvenientes

Sin embargo, la dieta del huevo duro también presenta varios inconvenientes, que hay que tener muy en cuenta:

  • Muy baja en calorías: en algunos casos, se podría llegar solo a 1000 kcal diarias, lo que no es saludable a largo plazo, y menos si haces ejercicio inetenso. Esto puede afectar también al nivel d energía diario.
  • Riesgo de efecto rebote: a pesar de las afirmaciones sobre la seguridad de la dieta, lo cierto es que, en algunos casos, podría alterar el metabolismo y provocar ansiedad por comer.
  • No se adapta a condiciones de salud individuales: como ocurre con todas las dietas, es un error proponérsela a todas las personas, sin hacer distinciones y sin considerar sus necesidades nutricionales específicas.
  • Riesgo de deficiencias nutricionales: la restricción de alimentos limita la ingesta de fibra, vitaminas y minerales necesarios.
  • Monotonía alimenticia: la dieta puede resultar aburrida y difícil de mantener a largo plazo.
  • Alto contenido de colesterol: los huevos son ricos en colesterol, lo que puede ser una preocupación para personas con problemas cardiovasculares.
  • Falta de fibra dietética: los huevos no contienen fibra, esencial para la salud digestiva y la regulación del azúcar en sangre.

De todos modos, puede ser una dieta interesante para determinadas personas, siempre bajo la guía de un profesional de la nutrición.

¿Cómo se debe hacer la dieta del huevo?

La base de la dieta del huevo duro es consumir cuatro huevos duros al día, distribuidos en las principales comidas.

Eso sí: deben combinarse con fuentes de proteínas magras, como carnes y pescados sin grasa, así como verduras y frutas bajas en hidratos de carbono.

¿Qué puedo comer en la dieta del huevo?

A modo de resumen, esta dieta permite el consumo de:

  • Proteínas sin grasa: pollo, pavo, pescado y mariscos son excelentes opciones.
  • Verduras bajas en carbohidratos: espinacas, brócoli, col, pepinos y tomates, entre otros.
  • Frutas: aunque con moderación, se pueden incluir frutas como manzanas, peras, fresas y cítricos.
  • Bebidas: agua, café negro e infusiones sin azúcar.

¿Qué no puedo comer en la dieta del huevo?

En la dieta del huevo duro, ciertos alimentos deben evitarse para cumplir con los principios de este régimen:

  • Carbohidratos refinados y azúcares: pan blanco, pasta, arroz blanco y cualquier producto elaborado con harinas refinadas, así como dulces, pasteles y bebidas azucaradas.
  • Grasas saturadas y trans: alimentos procesados y fritos, mantequilla, margarina, carnes grasas y productos lácteos enteros.
  • Alimentos procesados: productos envasados, comidas preparadas, embutidos y conservas, debido a su alto contenido en sodio, grasas no saludables y conservantes.
  • Bebidas alcohólicas: el alcohol se debe evitar por su alto contenido calórico y su capacidad para desviar la disciplina dietética.
  • Alimentos ricos en almidón: patatas, maíz y legumbres pueden ser limitados debido a su alto contenido en carbohidratos.
  • Lácteos enteros: se recomienda limitar o evitar el consumo de leche entera, quesos grasos y yogures con alto contenido de grasa.

¿Cómo es un día con esta dieta?

Según Chandler, un día típico en esta dieta podría ser:

  • Desayuno: dos huevos duros y una pieza de fruta, con un café o té.
  • Media mañana: un huevo duro con una porción de melón.
  • Comida: ensalada de pollo con huevo duro, brócoli, tomates y semillas.
  • Merienda: un puñado de frutos secos y quizás una fruta.
  • Cena: crema de calabaza. Una infusión digestiva para finalizar.

¿Sería recomendable para un deportista?

La dieta del huevo duro, centrada en la ingesta de proteínas y la restricción de carbohidratos, podría parecer adecuada para deportistas debido a la importancia de las proteínas en la reparación y construcción muscular.

Sin embargo, esta dieta presenta limitaciones para quienes realizan actividad física intensa o prolongada.

La restricción calórica y la baja ingesta de carbohidratos pueden no satisfacer las altas demandas energéticas de los deportistas, afectando su rendimiento y recuperación.

En definitiva, aunque la dieta del huevo tenga virtudes interesantes para la pérdida de peso, no es recomendable para todas las personas.

De ahí que siempre recomendemos contar con asesoramiento nutricional personalizado, siempre realizado por un profesional cualificado.

En este sentido, recuerda que nuestro Máster en Nutrición Deportiva puede ser una magnífica opción para adquirir la formación que necesitas para asesorar a tus clientes.

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