¿Sabes qué hace un cosmetólogo y en qué puestos concretos puede desempeñar su trabajo?

Si cuentas con formación en ciencias de la salud o en el mundo de la estética y te atrae también el de la cosmética, sin duda es un buen terreno hacia el que encaminar tu carrera profesional. 

A lo largo de este artículo vamos a introducirte en esta disciplina y a despejar todas las dudas que tengas al respecto.

De todos modos, antes de explicar qué hace un cosmetólogo, sus funciones y dónde estudiar esta disciplina, vamos a ver qué se entiende realmente por cosmetología y todo lo que rodea a este interesante perfil profesional.

¿Qué es la cosmetología? Definición y origen

La cosmetología se define como la ciencia y el arte del cuidado y la mejora de la piel sana, gracias a la prescripción o aplicación de productos cosméticos.

Dicha aplicación puede realizarse sobre la piel, las uñas o el pelo en beneficio de su estética y salud. 

El origen de la palabra hay que rastrearlo en el griego antiguo: “kosmetos” y “logia». Son dos términos que significan “belleza” y “tratado”, respectivamente, y que se unen en esta palabra. Por tanto, “ciencia que estudia la belleza” sería una traducción bastante aproximada.

La cosmetología es una profesión con larga historia y raíces ancestrales, de la que ya encontramos antecedentes en las antiguas civilizaciones china y egipcia. 

Hoy en día, existe una conciencia creciente en torno al mundo de la belleza y de la salud de la piel, y ambos sectores están cada vez más relacionados.

De hecho, en la última década, la venta de productos para el cuidado de la piel se ha disparado de forma muy notable en las farmacias, tanto en cosmética femenina como masculina. 

A partir de la definición inicial que acabamos de ver, ya podemos tener más claro qué hace un cosmetólogo.

Sería, por tanto, el o la profesional cuya actividad laboral se centra en la utilización o prescripción de productos cosméticos, que dispone de una sólida formación académica sobre el cuidado cosmético de la piel sana y educa a sus clientes en este particular. 

A continuación, desgranaremos las principales especializaciones de la cosmetología y las diversas tareas que abarca. 

Qué hace un cosmetólogo a través de sus distintas especializaciones

Un cosmetólogo o cosmetóloga puede ofrecer una atención general, prestando un servicio integral, o especializarse en un ámbito concreto.

Como hemos señalado, el campo de acción de un cosmetólogo puede abarcar el tratamiento de la piel, de las uñas, el pelo o el cuero cabelludo. 

Así pues, la cosmetología puede abarcar muy diversas especializaciones. Por ejemplo:

  • Dermocosmética facial
  • Dermocosmética corporal
  • Cosmética capilar
  • Fisioestética
  • Terapias relajantes
  • Fitocosmética
  • Estética integral
  • Etc.

En cualquier caso, se trata de una disciplina encuadrada dentro del grupo de las ciencias de la salud.

Además, se encuentra muy relacionada con otras como el maquillaje, la estética y la dermatología (en realidad, la cosmetología está considerada una de sus ramas), con las que comparte muchos tratamientos y productos.

Qué hace un cosmetólogo: funciones concretas que desempeña

Sin duda, una de las mejores formas de saber qué hace un cosmetólogo en la práctica es examinar las posibles tareas que desempeña en su trabajo diario.

De este modo, podemos destacar las siguientes funciones principales, dependiendo del ámbito concreto en el que trabaje:

  • Prescripción de productos cosméticos y terapéuticos.
  • Análisis y diagnóstico de los diferentes tipos de piel.
  • Aplicación de tratamientos específicos para cuidar la piel, el cuero cabelludo, las uñas, etc.
  • Tratamiento de patologías dermatológicas leves. Detección de posibles problemas cutáneos (acné, celulitis…) y prescripción de productos adecuados para corregirlos.
  • Remitir al profesional médico especializado en caso necesario.
  • Recomendar y asesorar en los productos cosméticos más adecuados para el cliente.
  • Análisis, experimentación, investigación y desarrollo de productos cosméticos.
  • Formular productos cosméticos personalizados.
  • Promoción y comercialización de productos cosméticos.
  • Asesoramiento en imagen.
  • Asesoramiento en perfumes y fragancias.
  • Gestionar tu propia empresa de belleza.
  • Etc.

Qué no puede hacer un cosmetólogo

Como hemos visto, además de conocer las funciones concretas de un cosmetólogo, saber que no puede realizar, es otra manera de adentrarnos en el ámbito de aplicación de su trabajo.

Lo primero de todo es que no puede prescribir medicamentos en caso de enfermedades de la piel, ni tampoco realizar diagnósticos en relación con ello, en todo caso, esta valoración le corresponde al dermatólogo.

No puede tampoco, en ningún caso realizar procedimientos médicos, ni intervenir sobre lesiones, infecciones o alteraciones cutáneas en las que sea preciso un diagnóstico por parte de una médico especialista en la piel.

Es decir, no debe tomar acción en la atención de patologías cutáneas en las que se requiere la atención clínica.

Tal y como hemos visto, su labor se centra en al cuidado estético y en la aplicación de técnicas y productos cosméticos dentro de su campo, ni más ni menos.

Además, para una mayor compresión del ámbito de sus funciones veamos a continuación que diferencias existen con los profesionales en dermatología y con los dedicados al ámbito de la estética.

Diferencias con esteticista y dermatólogo

Aunque los tres perfiles (cosmetólogo, esteticista y dermatólogo) pueden trabajar sobre la apariencia y el cuidado de la piel, sus funciones no son equivalentes.

Mientras el cosmetólogo abarca el terreno de la cosmética y del análisis estético básico; el esteticista suele enfocarse más en la aplicación práctica de tratamientos de belleza y cuidado corporal.

Por otro lago, el dermatólogo se constituye como un médico especialista en el diagnóstico y tratamiento de enfermedades de la piel, el pelo y las uñas. Algunas de las enfermedades más comunes que tratan regularmente son: el acné, la psoriasis, los eczemas, la rosácea y el cáncer de piel; en las que un diagnóstico temprano siempre es clave para un tratamiento más efectivo.

Así pues, la principal diferencia entre los tres profesionales está en su nivel de formación y en el tipo de funciones que cada uno puede realizar.

Ahora que ya hemos visto qué hace un cosmetólogo en la práctica, podemos pasar a examinar los requisitos académicos para ejercer profesionalmente en la cosmetología en España.

¿Qué debo estudiar para convertirme en cosmetólogo?

En otros países de Latinoamérica, como Argentina, Perú, México, Chile y Colombia, la cosmetología suele ser una carrera universitaria.

No ocurre lo mismo en España, donde esta formación no está reglada todavía. Esta circunstancia provoca bastante falta de concreción al respecto.  

De hecho, la definición de un profesional como el cosmetólogo es a veces bastante laxa y confusa en nuestro país.

Muchas veces se confunde esta especialidad con el trabajo básico con productos cosméticos que realizan otro tipo de profesionales relacionados, como peluqueros, esteticistas, maquilladores o masajistas. 

Esta misma confusión provoca que, en ocasiones, encontremos profesionales de diferentes áreas que se autodenominan cosmetólogos. Sin embargo, en realidad muchos de ellos solo disponen de nociones básicas o de cierta información comercial acerca de los productos, pero carecen de la formación técnica y de la cualificación necesarias.

La mejor base para ser cosmetólogo en España es haber terminado una formación reglada en el ámbito sanitario (por ejemplo, la carrera universitaria de farmacia, enfermería, fisioterapia, biología, medicina, etc.) o de la estética (preferiblemente un grado superior de formación profesional).

Después, deberías cursar una especialización en dermocosmética que te brinde las conocimientos, habilidades y técnicas necesarias para ser capaz de asesorar en productos cosméticos, prescribirlos, aplicarlos e incluso formular productos cosméticos personalizados. 

A partir de ese momento, para desempeñar este oficio debes someterte a un reciclaje permanente que es imprescindible para ejercer en un campo que se encuentra en constante evolución. 

Así, el reciclaje puede realizarse de forma autodidacta o hacer otros cursos más específicos, impartidos por determinadas marcas de solvencia y profesionalidad científica contrastadas, laboratorios de prestigio, etc. 

A continuación, veremos en qué consiste la formación especializada en cosmetología y los diferentes tipos que puedes encontrar en el mercado. 

¿Qué formación puede servir para especializarte en cosmetología?

La especialización en cosmetología consiste, normalmente, en un máster, un posgrado o algún otro tipo de curso de especialización profesional.

En España no existe la titulación oficial universitaria en esta especialidad. 

Sin embargo, sí existen varios centros de formación especializados y universidades que ofrecen sus propias titulaciones en esta rama de la dermatología, sobre todo dirigidas a graduados o licenciados en farmacia u otras carreras de las ciencias de la salud. 

Entre todas las posibilidades formativas, encontramos el Máster en Cosmética y Dermofarmacia de CEMP, que te ofrece una de las mejores capacitaciones para asumir las tareas de prescripción dermocosmética, asesoramiento, investigación y desarrollo, etc. 

El curso está organizado en diferentes módulos temáticos: bases de la cosmética, análisis y diagnóstico de la piel, tipos de cosméticos, nutricosméticos y nutracéuticos, elaboración de cosméticos personalizados, cómo asesorar en productos cosméticos, protocolos de oficina de farmacia, etc.

Una de las bazas más atractivas de esta formación es su módulo de legislación específica actualizada. Y es que un cosmetólogo debe trabajar siempre con productos que cumplan a rajatabla la legislación vigente, de cara a elegir, aplicar o prescribir cualquiera de ellos con la máxima garantía y seguridad. 

El máster tiene una duración de 1.500 horas, equivalente a 60 ECTS, y se desarrolla íntegramente online. Además, incorpora entre 60 y 300 horas de prácticas en empresas de distintas áreas, así como un cuidadoso plan de empleabilidad. 

A destacar también su cuadro docente, compuesto por reputados profesionales procedentes de la industria cosmética y farmacéutica, doctores en física aplicada, licenciados en farmacia, doctores en bioquímica, médicos y licenciados en ciencias químicas, etc. 

Salidas profesionales para el cosmetólogo

Si te formas como cosmetólogo o cosmetóloga tendrás la posibilidad de optar a una gran variedad de puestos de trabajo.

De este modo, podrás prestar tus servicios y desempeñar diferentes funciones en:

  • Centros de salud
  • Institutos de belleza
  • Gimnasios
  • Spas
  • Centros de medicina estética
  • Farmacias y dermofarmacias
  • Trabajar como comercial de productos de estética
  • Hacer demostraciones de productos de belleza 
  • Trabajar en otros puestos dentro de la industria cosmética
  • Trabajar como docente en escuelas de estética o centros de belleza
  • Como profesional autónomo
  • Etc.

¿Por qué es interesante cursar un curso de especialización en cosmética y dermofarmacia?

El perfil del cosmetólogo vive desde hace ya bastantes años una gran popularidad.

Cada vez existe mayor demanda de especialistas en cosmética y dermatología, ya que la relación entre ambos sectores cada vez está más valorada y se ha demostrado más útil y efectiva. 

De hecho, la cosmética y la dermofarmacia ya no se entienden como algo relacionado solamente con la belleza, limpieza y cuidado de la piel. La mayoría de la gente es consciente de que su alcance y sus beneficios repercuten también en la salud humana.

Ten en cuenta que más del 50% de los españoles consumen productos específicos para la salud de su piel. 

Así, el sector cosmético es un mercado que no para de crecer.

La facturación mundial del este sector se mueve en torno a los 350.000 millones de euros. España es hoy el quinto mercado europeo de cosmética, en el que cerca de un 60% de sus consumidores son mujeres. 

Por todos estos motivos, los estudios que relacionan la cosmética y la dermofarmacia tienen un gran futuro profesional por delante.

Ahora que ya sabes qué hace un cosmetólogo, dónde estudiar una especialización relacionada en España y qué posibilidades de trabajo ofrece, ¿te gustaría completar tu formación en este ámbito? 

Si estás interesado/a en saber más de nuestro Máster en Cosmética y Dermofarmacia, no dudes en pedirnos más información sin compromiso. ¡Estaremos encantados de asesorarte!

Bibliografía

  • Sabater Galindo, I. & Mourelle Mosqueira, L. (2013). Cosmetología para estética y belleza. Disponible aquí.
  • Wilkinson, J. B. (1997). Cosmetologia de harry. Diaz de Santos. Disponible aquí.
  • Badia Vila, M. A., & Garcia Miranda, E. (2012). Cosmetología aplicada a la estética decorativa. Ediciones Paraninfo. Disponible aquí.