Artículo redactado por el equipo de CEMP
Validado por equipo docente
En el proceso de elegir materiales para coronas dentales, es necesario conocer a fondo las distintas opciones disponibles y saber cómo influyen en el resultado final del tratamiento, antes de tomar una decisión final.
Debido a que han evolucionado mucho en los últimos años, en este artículo, analizaremos los materiales más usados en la actualidad.
Veremos cómo algunos priorizan la estética, mientras otros destacan por su resistencia o biocompatibilidad, analizando en detalle sus ventajas y posibles limitaciones.
Además, veremos qué factores deben tener en cuenta pacientes y odontólogos para acertar en la elección.
Las coronas dentales son prótesis que cubren un diente dañado para restaurar su forma, función y apariencia.
Pero la calidad del resultado depende, en gran medida, de la elección del material.
Así, este debe seleccionarse de acuerdo a factores como la ubicación del diente y no solo de acuerdo con criterios estéticos, pues la funcionalidad de la corona podría verse afectada.
Para evitarlo, estos son los principales aspectos que deberían tenerse en cuenta:
La mejora manera de asegurarse de elegir el material adecuado es consultar a un profesional de la odontología restauradora, que va a tener en cuenta las necesidades específicas del paciente y priorizará el mantenimiento de la salud bucal a largo plazo.
Como decíamos, entre otros criterios, los materiales para coronas dentales se eligen según la función y ubicación del diente.
Estos son los más utilizados a día de hoy:
La porcelana destaca por su apariencia natural, ya que imita el color y la translucidez de los dientes. Además, no causa alergias.
Es ideal para coronas frontales, donde la estética es prioritaria. Sin embargo, es más frágil que otros materiales y puede astillarse bajo presión intensa, como en la masticación de alimentos duros. Debido a ello, no está indicada para cubrir molares.
Este material combina un núcleo metálico con una capa externa de porcelana para aportar un extra de resistencia.
Consigue un nivel de estética aceptable, aunque menor que la porcelana cerámica, pues con el tiempo puede aparecer una línea oscura en la encía debido al metal subyacente.
Puede usarse en premolares y molares, en casos en los que prima el presupuesto.
Las coronas de oro o aleaciones metálicas con paladio o níquel son muy resistentes y duraderas (hasta 20 años o más).
Otro punto positivo es que causan desgaste mínimo en las piezas opuestas, y esto hace que sean la opción ideal para pacientes con bruxismo.
Se usan principalmente en molares, donde la fuerza de masticación es mayor y la estética es menos relevante. Su principal desventaja es el color metálico, que es poco discreto.
El zirconio es un material moderno que combina alta resistencia (2 veces mayor que la porcelana) y estética, con la ventaja de que es más ligero que el metal y no provoca reacciones alérgicas.
Aunque su translucidez es ligeramente inferior a la de la porcelana, se considera la mejor opción para casos que requieren durabilidad y apariencia natural, como en dientes frontales y molares.
Las resinas compuestas, o composites son materiales sintéticos formados por una matriz plástica y partículas inorgánicas de relleno.
Se emplean sobre todo en restauraciones estéticas, ya que imitan muy bien el color y la textura del diente natural.
Al igual que el zirconio, son biocompatibles y no generan alergias. Su principal inconveniente es que tienen poca resistencia al desgaste y son fácilmente fracturables.
Además, pueden cambiar de color con el tiempo y requieren utilizar una técnica muy cuidadosa para evitar filtraciones.
Se recomiendan para restauraciones pequeñas o medianas en dientes anteriores o zonas de baja presión masticatoria.
Como hemos dicho, elegir el material adecuado para una corona dental no es una decisión trivial, y depende de varios factores que permiten adaptar la solución a las necesidades concretas de cada persona:
Por tanto, la decisión debe ser personalizada, teniendo en cuenta tanto las necesidades funcionales como las estéticas.
En todo caso, siempre es recomendable consultar con un odontólogo que conozca a fondo el área de las coronas dentales, para así valorar todas las opciones disponibles.
En este sentido, el Máster en Odontología Estética de CEMP proporciona, precisamente, el conocimiento teórico y práctico necesario para que los profesionales de esta área realicen todo tipo de tratamientos con seguridad, a través de módulos formativos como los siguientes:
Además, incluye prácticas en centros especializados y un plan de empleabilidad individualizado.
En definitiva, conocer a fondo los distintos tipos de materiales para coronas dentales y las técnicas para utilizarlos, es imprescindible para quienes quieren convertirse en profesionales cualificados para atender la alta demanda de este tipo de tratamientos.
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