El aumento de glúteos sin cirugía es la opción elegida por aquellas personas que buscan mejorar el volumen, la forma y la firmeza de sus glúteos sin pasar por el quirófano.

Esta alternativa evita los riesgos y la difícil recuperación asociados a la cirugía tradicional, además de proporcionar resultados rápidos, naturales y 100% personalizados.

Por todo ello, no es de extrañar que se esté convirtiendo en una de las especializaciones más prometedoras del ámbito de la medicina estética.

En este artículo veremos en qué consiste, qué técnicas se utilizan y cuáles son sus principales ventajas.

¿Qué es el aumento de glúteos sin cirugía y por qué elegirlo?

El aumento de glúteos sin cirugía es un procedimiento estético que mejora el volumen y la forma de esta zona sin incisiones ni anestesia general.

Los resultados de este tipo de operación son muy naturales y los métodos utilizados son mínimamente invasivos, con recuperaciones rápidas y menor riesgo de complicaciones.

Así, sus muchas ventajas han hecho que la demanda de estos tratamientos haya crecido de forma exponencial en los últimos años.

Ventajas del aumento de glúteos sin operación

La preferencia por el relleno o aumento de glúteos sin cirugía deriva de sus múltiples beneficios frente a otras técnicas que sí requieren hospitalización:

  • Evita anestesia general: el proceso se realiza en consulta, con anestesia local o sin ella.
  • No deja cicatrices: los procedimientos no quirúrgicos no dejan cicatrices, a diferencia de la cirugía, que sí puede dejar marcas visibles.
  • Menor riesgo de rechazo: al usar sustancias biocompatibles, como el ácido hialurónico o materiales reabsorbibles, se reducen las alergias.
  • Resultados inmediatos y duraderos: con efectos visibles desde la primera sesión y que duran entre 1 y 2 años, dependiendo del método utilizado.
  • Recuperación exprés: la mayoría de pacientes retoman su rutina en 24-48 horas, mientras que la cirugía requiere entre 4 y 6 semanas.
  • Más asequible: el coste de los tratamientos sin cirugía oscila entre 1.200 y 2.500 €, notablemente inferior al de la cirugía, que suele situarse entre 5.000 y 8.000 €.

Además, el procedimiento sin cirugía es completamente personalizable y se adapta al cuerpo de cada paciente.

Para ello, se utilizan 4 tipos principales de tratamientos, como ahora veremos.

Principales tratamientos para el aumento de glúteos sin cirugía

Los métodos no invasivos más populares para el relleno de glúteos combinan innovación tecnológica y biocompatibilidad, y son los siguientes:

1. Inyección de ácido hialurónico para glúteos

El ácido hialurónico es una sustancia presente de forma natural en la piel y que se inyecta en zonas estratégicas para añadir volumen.

Es uno de los tratamientos más elegidos, gracias a que el procedimiento es rápido, con una duración de unos 60 minutos, y muy sencillo.

Así, tras aplicar anestesia tópica, se realizan microinyecciones en la capa superficial de la piel, que producen una leve hinchazón durante 48 horas.

Pasado este periodo, los resultados ya son visibles, aunque puede requerir retoques periódicos cada 12-18 meses para mantener el efecto.

2. Lanluma como estimulador natural de colágeno

Este tratamiento utiliza ácido poliláctico (un biopolímero biocompatible) para estimular la producción de colágeno.

A diferencia del ácido hialurónico y debido a su mecanismo de acción, sus efectos son progresivos y acumulativos.

Y es que las micropartículas de Lanluma crean una red bajo la piel que activa los fibroblastos, células responsables de generar colágeno y elastina, para producir un efecto relleno.

El volumen es visible a partir del segundo mes, y suele alcanzar su máxima plenitud a los seis meses. Los efectos duran hasta 24 meses.

3. Uso de hilos tensores o suspensorios

Los hilos tensores de polidioxanona (PDO) se insertan bajo la piel para crear una estructura de soporte que levanta y redefine el glúteo.

Se utilizan agujas ultrafinas, que ayudan a colocar entre 10 y 20 hilos por sesión. El proceso dura 45-60 minutos y requiere anestesia local.

La firmeza y la elevación son inmediatas, y durante los siguientes tres meses, el estímulo del colágeno natural suele reforzar los resultados.

Estos efectos tienen una duración de entre 18-24 meses, dependiendo del metabolismo del paciente.

4. Tratamientos complementarios con láser y dermocosméticos

Los tratamientos complementarios con láser y dermocosméticos permiten potenciar y prolongar los resultados de los métodos principales para el aumento de glúteos sin cirugía.

Los más usados son:

  • Láser de diodo y láser lipolítico: la función principal de los lipoláseres es emulsificar la grasa localizada en la zona de los glúteos y tensar la piel, ayudando a perfilar la silueta.
  • Radiofrecuencia y ultrasonidos: utiliza ondas electromagnéticas para calentar las capas profundas de la piel y estimular la regeneración de colágeno y elastina. Los ultrasonidos, por su parte, también ayudan a disolver la grasa y a mejorar la circulación. La combinación de ambos da lugar a un efecto tensor y reafirmante visible desde las primeras sesiones.
  • Diatermia y criolipólisis: la diatermia consiste en la aplicación de calor profundo para tonificar y tratar la celulitis y la falta de firmeza. La criolipólisis, en cambio, utiliza frío controlado para eliminar las células grasas de forma selectiva.
  • Masajes, terapia de vacío y estimulación muscular: hechas con equipos especializados, son técnicas que mejoran la circulación, tonifican los músculos y potencian el efecto de los tratamientos principales.
  • Entrenamiento físico y nutrición: aunque no son tratamientos médicos, el ejercicio enfocado en glúteos y una alimentación adecuada son el complemento ideal para mantener y potenciar los resultados estéticos.

Una opción cada vez más demandada

Todos estos tratamientos de aumento de glúteos sin cirugía, son la alterativa más segura y eficaz a las operaciones para remodelar el cuerpo.

Los resultados son visibles desde la primera sesión y las molestias mínimas.

En cualquier caso, es necesario ponerse en manos de profesionales acreditados que conozcan las últimas tecnologías y apuesten por la personalización.

En este sentido, el Máster en Medicina Estética de CEMP proporciona el conocimiento teórico y práctico para que los nuevos profesionales de esta área realicen todo tipo de tratamientos con seguridad, con módulos formativos como los siguientes:

  • Módulo 3. Anatomía corporal
  • Módulo 10. Suturas bioactivas/hilos de sustentación
  • Módulo 13. Estética corporal

Además, incluye prácticas en centros especializados y un plan de empleabilidad individualizado.

Así, gracias a esta formación, los nuevos profesionales pueden prepararse para dar respuesta a la alta demanda de tratamientos de aumento de glúteos sin cirugía, que hace de la medicina estética una profesión cada vez con más futuro.